No eres la única que tiene miedo a salir del armario, aún sabiendo que te ayudaría a mejorar tu vida.

Imagino que ante esto debes estar pensado que los miedos de los demás te dan absolutamente igual y que a ti lo que te está impidiendo hacer algo, es tu miedo o estrés. Vale, tomo nota!

¿Qué te apetece si te tomas un tiempo para darte cuenta de cómo te afectan este tipo de emociones que te limitan en la vida? Se me ocurren algunos de los posibles miedos por los que debes de estar atravesando en estos momentos:

Miedo a salir del armario con un ser querido
Miedo a hacer visible tu orientación sexual (social, laboral…)
Miedo al futuro…

Vamos a ser prácticos y a tener en cuenta lo siguiente:

Para superar un miedo, lo primero es tenerlo localizado.

Saber qué es exactamente lo que te produce esa emoción (miedo, malestar, estrés…).

Si tu lo tienes muy localizado me dirás que eso ya se sabe, pero te aseguro que hay situaciones en la vida que nos producen un estrés y exactamente no sabemos de qué nos viene o incluso que emoción es.

El miedo es una de esas emociones sibilinas que no siempre se presenta a cara descubierta.

Te pongo un ejemplo. Hay personas que vienen a mi consulta porque quieren hacer pública su homosexualidad pero no saben cómo y se escudan en su privacidad.

Se enfurecen mucho al no entender porque parece que tengan que decir abiertamente tu orientación sexual, prefieren seguir en su cueva oscura aún reconociendo y sabiendo que allí son infelices.

Cuando trabajamos este tema en concreto, acaban viendo que detrás de esa rabia y ese diálogo repetitivo y cargado de justificación, se esconde el miedo a dar el paso, y eso les paraliza y estresa. Así que, este punto es esencial.

¿Es un miedo nuevo para ti?

Un poco de teoría… Te pregunto esto porque la mayoría de miedos ya los hemos aprendido o adquirido en nuestra infancia cuando éramos unas maravillosas esponjas que absorbían todo.

Hay miedos que hemos superado con el paso del tiempo; tomando conciencia o con la experimentación de vida, también hay algunos que hemos arrastrado toda la vida y que aun tenemos, y hay otros que quedaron en nuestro inconsciente a la espera de ser despertados. Suena a película de miedo, y nunca mejor dicho.

Cuando hablo de miedo, también me refiero a una experiencia que en su día nos produjo un estrés concreto.

Puede parecer que está superado, pero es como si estuviera hibernando a la espera que otra vivencia de la actualidad active el interruptor y accione esa emoción.

Somos muy afortunados y tenemos un sistema nervioso muy inteligente que sabe protegernos y ocultarnos cosas por nuestro bien, (aunque suene a ironía). Una de las maneras que te puede ayudar es localizarlo en tu cuerpo.

Saber qué sensación corporal tienes y donde la tienes en el cuerpo cuando sientes esa emoción. ¿Quizá ya la has sentido con anterioridad? De ahí mi pregunta inicial, ¿es un miedo nuevo para ti o reconoces haberlo vivo anteriormente, en tu infancia por ejemplo?

La parte más Zen.

¿Qué te intenta decir ese miedo? Espera, no te vayas! Déjame que me explique.

El miedo, el estrés….son emociones que nos intentan proteger de algo por nuestro bien. Que te ataque un león y tener miedo es genial para ponerte en alerta y en modo protección. Pero está claro que cuando algo te imposibilita y te angustia, ese miedo pierde su intención original y ya no tiene la utilidad que necesitamos, aun así nos intenta decir algo.

En el caso del miedo, lo sentimos cuando pensamos en el futuro y creemos que vamos a perder algo, sea una persona o algo nuestro. ¿Qué tienes miedo de perder por el camino al salir del armario?
¿Tu respuesta puede ser una de éstas?

Que te dejen de querer
Que te dejen de valorar
Que decepciones a alguien
Que alguien no te acepte y se vaya de tu vida, etc.

El miedo te impide ver la realidad de las cosas y solo te deja ver lo que la mente quiere y el guión de la película que te has creado.

Cuando sales de la “prisión” que supone vivir en ese miedo, amplias tú mirada y en este tema en concreto, te centras en tus necesidades para ser feliz y conseguir el bienestar y la seguridad que buscas. Y como siempre te digo, si en estos momentos de tu vida crees que necesitas ayuda para gestionar tu miedo, pide ayuda! Amigos, familiares o profesiones.

¿Tienes miedo a salir del armario?

Descubre cómo hacerlo