No es lo mismo saber que eres homosexual que aceptarlo. En situaciones así, seguramente la homofobia interiorizada está presente.

 

Hay personas que no aceptan su homosexualidad desde el minuto uno. Eso les lleva a vivir una vida alejada de la realidad. Una vida heterosexual.

Las hay que lo tienen claro, pero lo llevan a escondidas por miedo a visibilizarse. Llevan vida de homosexual, pero dan una imagen heterosexual.

Y las hay que tienen clara su orientación sexual y la viven sin miedo, culpa o vergüenza.

Este artículo va dirigido a las personas que no aceptan a las lesbianas, gays o bisexuales y tampoco se aceptan ellas.

Cuando rechazas lo que sientes, lo que eres y lo que tiene relación con la homosexualidad, estás viviendo tu propia homofobia interiorizada.

Vivir en el armario puede parecer un escondite o un refugio donde sentirte a salvo, pero es el sitio donde más inseguridad y miedo se vive.

Lo que me parece muy interesante son las personas que no se dan cuenta de su homofobia interiorizada y la niegan. Mal asunto para poder cambiarlo, así que lo principal es tomar conciencia de cómo te comportas, como te muestras y que te dices, respecto al tema de tu orientación sexual.

La homofobia interiorizada puede llegar a ser muy sibilina. Por eso hay lesbianas, gays y bisexuales que la critican y son incapaces de reconocerla en ellos mismos.

Es verdad que la sola palabra ya produce escalofríos y los referentes o noticias que vemos en medios de comunicación respecto a la homofobia, van acompañados de connotaciones negativas, así que el solo hecho de reconocerlo en uno mismo, cuesta.

A mi esto me conecta mucho con el racismo. Algo que muchísima gente tiene, pero no se da cuenta y aún menos lo reconocen en ellos.

Para mí, la palabra clave es “naturalidad”. La misma naturalidad que le das a cualquier persona o pareja heterosexual.

Si en personas heterosexuales no cuestionas según que cosas, no las cuestiones en personas homosexuales. Aplica el mismo criterio.

¿Cómo saber si en ti está la homofobia respecto a tu orientación sexual?

El desprecio y rechazo:

Y me refiero a todo lo relacionado con tu orientación sexual. La tuya y la de los demás.

  • Cuando ves una pareja de lesbianas que han adoptado un niño y piensas “no es normal”.
  • Si ves cogida de la mano a dos chicas y las miras con juicio y crítica.
  • Detestas el días como Orgullo Gay o cualquier otro acto con repercusión, y te escuchas diciendo palabras peyorativas tipo maricones, vicio, exhibicionistas, …
  • Despreciar a chicas o chicos por su masculinidad o feminidad. La llamada “pluma”.
  • Si tienes pareja, no te permites ir cogido de la mano ni hacer cualquier demostración de cariño.
  • Cuando hay una demostración de amor (besos, abrazos…) y comentas “no es necesario”.
  • Mentir sobre tu orientación sexual y tirar de palabras neutras: mi pareja, mi mejor amiga, …. porque te avergüenzas de tu orientación sexual.

En definitiva, despreciar y rechazar lo que tú eres. A veces, porque “ell@s” se permiten algo que tú no te permites, a veces, porque aceptarlo es reconocer tus miedos e inseguridades. Es imaginarte un camino oscuro y lleno de complicaciones.

Pues sí, es complejo el camino, pero te aseguro que más complejo es estar vigilándote de no cometer un error donde se te vea el plumero.

Tus creencias:

Lo que hemos mamado desde pequeños no ha sido gratuito. Nos han hecho creer que los homosexuales tenemos menos derechos, que vivir siendo lesbiana, gay o bisexual es tener una vida llena de desgracias.

La imposibilidad de vivir una vida con pareja estable o la creencia que dos personas del mismo sexo no pueden ser unos buenos progenitores, es una de tantas creencias que rondan por la mente.

Al final puedes acabar creyendo que es una vida muy complicada dónde la felicidad no tiene cabida. Ante estas creencias, te niegas a ser como eres.

Quizá de pequeñ@ has visto como se ha rechazado a tu colectivo y la homofobia que sobre tu condición sexual ha recaído.

Nos metieron en la cabeza como ha de ser el amor, según ellos. Pero se olvidaron de decirnos que el amor no tiene límites ni reglas, y que la heterosexualidad no es la única forma de amar.

La educación, la iglesia, las noticias, los juguetes, la ropa…. tampoco ha sido de ayuda.

Ten en cuenta que, sientes, vives y te comportas según tus creencias. Y eso puede ser tan peligroso como impedirte tener la vida que quieres.

Te invito a que revises tus creencias. Lo que escuchabas de tus padres, familiares o personas de tu entorno. Las conductas y patrones que veías. La educación que recibiste.

Revisa los esquemas mentales que te están oprimiendo

En tu infancia empieza todo y de ti depende cambiarlo o seguir jugando a ser heterosexual.

Tus miedos:

Las actitudes denigrantes hacia el colectivo LGTBI pueden hacer que te sitúes en esta espiral de negación de lo que eres.

Sentirte inseguro y la falta de autoestima, hace que te prives de la libertad de mostrarte tal y como eres.

El miedo al “qué dirán” y no defraudar a tus seres queridos, es uno de los grandes impedimentos a salir de armario y dejar de juzgar y juzgarte.

La autoimagen que tienes de ti mism@ es muy relevante. Ver el potencial que tienes y mirar más allá del ser pequeño que ves, es muy importante para superar este tema. Al fin y al cabo, te tratas como te crees que eres.

Son miedos que te persiguen y te impiden vivir como eres, pero me pregunto dónde quedan los miedos cuando engañas y te mientes descaradamente.

A nadie nos gusta sentirnos estigmatizadas y rechazadas. Pero, ¿no te da más miedo tu autorechazo?

Lo que está claro es que haces todo lo posible para ocultar la vergüenza y la culpa de vivir tu orientación sexual.

Recuerda que todo esto no es gratuito. Querer hacer como si no existiera, es como hacer chocar dos trenes de alta velocidad. Tiene sus consecuencias.

Acaban afectando a tu vida: temas de pareja, al trabajo y a todo lo que tenga que ver con las relaciones.

Detrás de todo esto, hay un sentimiento de inferioridad respecto a los heterosexuales.

Yo creo que los derechos nos los negamos nosotros mismos, si negamos nuestra orientación sexual.

Cuando vives con la homofobia interiorizada, te alejas de lo que te rodea y aun te estableces más en ella. Salir de tu burbuja y relacionarte con lesbianas, gays o bisexuales, te ayudará a ver que la realidad es otra muy diferente. Te ayudará a ver las cosas de una manera natural.

Salir del armario poco a poco es un buen camino para dejar atrás tu homofobia interiorizada.

La buena noticia es que este tema se trabaja y se supera. Es un tema muy recurrente en consulta y donde los resultados son muy positivos.

¡Quiero saber más!

Sandra Toledano.  Coach Terapeuta LGTBI

P.D.: Contacta conmigo para realizar una Sesión de Valoración presencial o vía Skype totalmente Gratuita en la que valoraremos el asunto a trabajar y nos conoceremos personalmente.

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